El martes, los precios del petróleo experimentaron un ligero descenso, influenciados por la preocupación en torno a los aranceles impuestos entre Estados Unidos y China y la revisión a la baja de las previsiones de la demanda mundial de crudo.
El precio del barril de Brent del Mar del Norte para entrega en junio disminuyó un 0.32%, mientras que su equivalente estadounidense, el West Texas Intermediate (WTI) para entrega en mayo, retrocedió un 0.33%.
Según analistas, esta caída está directamente relacionada con la inestabilidad generada por la disputa arancelaria. Aunque los aranceles iniciales de Trump no afectaron directamente al petróleo, el impacto en la economía global, como los temores inflacionarios y la disminución de las expectativas de crecimiento, sí influyen negativamente en la demanda de crudo.
La Agencia Internacional de Energía (AIE) también revisó a la baja su previsión de crecimiento de la demanda mundial de petróleo para 2025, atribuyendo este ajuste a la escalada de las tensiones comerciales y su efecto negativo en las perspectivas económicas. Esta revisión se suma a una ligera disminución en las proyecciones de crecimiento de la demanda por parte de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).