La economía mexicana experimentó un crecimiento del 0.2% en el primer trimestre de 2025 en comparación con el último trimestre de 2024, según la Estimación Oportuna del PIB. Este ligero aumento detuvo momentáneamente el temor a una recesión técnica, después de una contracción trimestral previa. Sin embargo, este crecimiento es considerado insuficiente para alcanzar un dinamismo económico robusto.
Las actividades secundarias, que representan un tercio del PIB, mostraron una contracción del 0.3%, mientras que las actividades terciarias, que comprenden comercio y servicios y constituyen la mayor parte de la economía, se mantuvieron estancadas. Estos datos generan preocupación sobre la capacidad de la economía mexicana para lograr un crecimiento anual superior al registrado en 2024.
A nivel estatal, al cierre de 2024, solo tres entidades federativas (Guerrero, Zacatecas y Oaxaca) superaron la meta de crecimiento anual del 4.5%. En contraste, Quintana Roo, Campeche y Tabasco presentaron las mayores contracciones económicas. En cuanto al crecimiento trimestral, solo seis estados registraron tasas positivas.
El panorama económico para el resto de 2025 se presenta incierto, influenciado por la entrada en vigor de la mayoría de los aranceles impuestos por Estados Unidos y la elección del Poder Judicial en México, factores que podrían impactar negativamente el desempeño económico del país. Para lograr un crecimiento sostenido, se considera fundamental impulsar la inversión en proyectos productivos a largo plazo.



