Durante el primer trimestre de 2025, los ingresos tributarios del gobierno federal registraron un crecimiento significativo del 17.8% en comparación anual, alcanzando 1 billón 522,104 millones de pesos. Esta cifra, reportada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), refleja un desempeño robusto en la recaudación de impuestos, que logró compensar la caída de los ingresos petroleros.
El incremento en la recaudación se debió principalmente a mejoras en la eficiencia fiscal y una mayor vigilancia aduanera. Además, Hacienda señaló que, al eliminar un efecto puntual en el calendario de pagos, el crecimiento real fue de 9.3%, siendo esta la segunda tasa más alta desde 2015.
Entre los principales impuestos, el Impuesto Sobre la Renta (ISR) generó 901,261 millones de pesos, un 21.3% más que en el mismo periodo de 2024. En tanto, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) sumó 400,444 millones, lo que representó un aumento anual del 20.9%. Por su parte, los impuestos a las importaciones aumentaron 50.5%, gracias al tipo de cambio favorable y una mayor fiscalización en plataformas digitales.
En contraste, los ingresos provenientes del petróleo cayeron 13.8% respecto al año anterior, quedando 100,325 millones de pesos por debajo de lo estimado. Esto fue atribuido a factores como la menor producción industrial y una debilidad persistente en el sector energético.
En cuanto al gasto público, el gobierno federal ejerció 2 billones 269,695 millones de pesos, una reducción de 5.9% anual. Dentro de este monto, el gasto programable —dedicado a servicios y bienes públicos— se contrajo en 9.7%, mientras que el gasto no programable también disminuyó ligeramente. Hacienda destacó que el costo financiero fue menor al previsto, debido a una estrategia de deuda prudente, a pesar del entorno económico restrictivo.



