Estados Unidos y China anunciaron un acuerdo histórico para reducir sus aranceles mutuos y suspender por 90 días su prolongada guerra comercial, abriendo la puerta a nuevas negociaciones. La medida busca aliviar tensiones que han afectado el comercio global y brindar espacio para alcanzar futuros acuerdos.
Como parte del pacto, Estados Unidos disminuirá de manera significativa sus tarifas a ciertos productos chinos, pasando de un 145% a un 30%. Esta nueva tasa incluye un 10% bajo el programa IEEPA Recíprocos y un 20% bajo la IEEPA Emergencia Fentanilo. Por su parte, China reducirá sus aranceles de 125% a solo 10%. Sin embargo, la rebaja no aplicará a todos los bienes, pues algunas tarifas como las de la Sección 301 y las relativas a autos, acero y aluminio seguirán vigentes.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, aseguró que ni China ni Estados Unidos estaban interesados en romper lazos económicos. Tras conversaciones en Ginebra con el viceprimer ministro chino, He Lifeng, ambos gobiernos acordaron crear un mecanismo conjunto para dar seguimiento a las negociaciones. Este estará liderado por Bessent, Lifeng y el representante comercial estadounidense Jamieson Greer.
Además, se contempla que las nuevas charlas se basen en el acuerdo de “Fase 1” firmado en 2020, en el que China se comprometía a comprar productos estadounidenses por un valor adicional de 200 mil millones de dólares. No obstante, hasta finales de 2021, el país asiático solo había alcanzado el 62% de ese objetivo. De no lograrse un consenso en los próximos tres meses, Estados Unidos advirtió que el arancel del 10% podría aumentar hasta un 34%, reactivando el conflicto comercial.



