El Congreso de la Unión de México ha aprobado por unanimidad enviar una comunicación oficial al Congreso de Estados Unidos para manifestar su rechazo a la propuesta de imponer un impuesto del 5% a las remesas enviadas por migrantes, medida incluida en el paquete fiscal promovido por los republicanos. Además, se conformará un grupo plural de senadores y diputados que viajará a Washington para cabildear en contra de la iniciativa antes de su posible votación, programada para el 23 de mayo.
La iniciativa, impulsada por el congresista republicano Jason Smith como parte del plan presupuestario de Donald Trump —conocido como “The One, Big, Beautiful Bill”— ha generado una respuesta contundente por parte de todos los grupos parlamentarios mexicanos, que coincidieron en calificarla de arbitraria e injusta. La propuesta busca gravar el monto total de las remesas enviadas por migrantes, una acción que afectaría directamente a millones de familias que dependen de este recurso.
Desde el Senado, se ha argumentado que este impuesto constituye una “triple tributación”: los migrantes ya pagan impuestos en su país de residencia, cubren los costos de envío —que no son bajos— y ahora enfrentarían un gravamen adicional del 5%. Legisladores del PAN, PRI, Morena, PVEM, PT y MC coincidieron en que la medida es desproporcionada y atenta contra los derechos de los trabajadores migrantes.
México ocupa el segundo lugar mundial en recepción de remesas, solo detrás de India, con más de 65,000 millones de dólares al año, una cifra crucial para la economía nacional. Por ello, el rechazo fue inmediato y unánime en la Comisión Permanente del Congreso, que aprobó no solo el pronunciamiento oficial, sino también la conformación de una delegación que comparecerá ante comisiones y, de ser posible, ante el pleno de la Cámara de Representantes estadounidense.
El coordinador de los senadores del PRI, Manuel Añorve, destacó que esta postura unificada se logró “más allá de las diferencias políticas”, lo cual refleja la importancia que el Congreso mexicano otorga a la defensa de sus migrantes. El presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Gutiérrez Luna, también expresó su rechazo rotundo y aseguró que el diálogo con autoridades de Estados Unidos será directo, técnico y político.



