Tras una fuerte caída en ventas y múltiples quejas por fallas en el servicio posventa, Chirey México ha lanzado una apuesta ambiciosa para revertir su situación en solo seis meses. Bajo el liderazgo de Svein Azcué, exdirectivo de Stellantis, la automotriz china rediseñará su operación con dos ejes clave: renovar su portafolio de vehículos y transformar su red de servicio y atención al cliente.
Azcué reconoce que la marca cometió errores tras un crecimiento inicial inesperado, que dejó colapsada su red de refacciones y afectó su relación con distribuidores. “No nos da miedo decir que nos equivocamos”, afirmó.
Para recuperar terreno, la firma implementó un modelo unificado de agencias llamado coliving, integrando sus tres marcas —Chirey, Omoda y Jaecoo— bajo un mismo techo. Además, reforzó su red logística con un nuevo centro de distribución de refacciones y una alianza con DHL, lo que ya permite entregas al día siguiente en zonas clave.
En cuanto al producto, la marca ya relanzó el SUV Tiggo 4 Pro y prepara otros nueve lanzamientos antes de que acabe el año, incluyendo su primer modelo híbrido enchufable, el Jaecoo 7 PHEV.
“Para diciembre, vamos a estar celebrando que esta compañía está en otro nivel”, prometió Azcué. Aunque la marca perdió casi el 50% de sus ventas en el primer cuatrimestre de 2025, el ejecutivo confía en que el rediseño operativo, junto con nuevos productos y mejor atención al cliente, bastará para revertir la situación.
Chirey asegura que México es un mercado “cinco estrellas” dentro de su estrategia global y niega cualquier rumor sobre una posible salida del país. La marca mantiene presencia en más de 90 puntos de venta y servicio en todo el territorio nacional.



