La economía alemana demostró un crecimiento inesperado y robusto en el primer trimestre de 2025, expandiéndose un 0.4% en comparación con el trimestre anterior. Esta cifra es el doble de la estimación preliminar del 0.2%, según una segunda evaluación publicada este viernes. Este impulso se debe, en gran medida, a una notable mejora de la coyuntura económica en el mes de marzo, marcando el ritmo de crecimiento más alto para la economía alemana desde el tercer trimestre de 2022, cuando registró un aumento del 0.6%.
Este crecimiento fue impulsado principalmente por el comercio exterior y un mayor consumo de los hogares. Las exportaciones alemanas mostraron un crecimiento del 3.2% respecto al trimestre anterior, en parte porque los importadores estadounidenses adelantaron sus compras ante la previsión de nuevos aranceles por parte de Donald Trump. Ruth Brand, presidenta de la oficina de estadística, destacó que tanto la producción manufacturera como las exportaciones superaron las expectativas iniciales. El gasto de los hogares también contribuyó positivamente, creciendo un 0.5% ante una inflación más relajada y salarios en aumento.
A pesar de este sorpresivo repunte, la perspectiva a futuro de la economía alemana se mantiene cautelosa. Expertos como Thomas Gitzel de VP Bank y Carsten Brzeski de ING señalan que, si bien los aranceles de Trump han generado un efecto de arrastre positivo en el corto plazo, el Bundesbank y otros analistas advierten sobre un posible estancamiento en el segundo trimestre de 2025. Esto se debe a la naturaleza orientada a la exportación de la economía alemana, que podría verse afectada negativamente por la persistente y errática política arancelaria de Estados Unidos.
El actual crecimiento ofrece un respiro después de una contracción del 0.2% en el último trimestre de 2024, que reavivó los temores de una recesión técnica. Aunque el Instituto Ifo se muestra algo más optimista, esperando una tasa de crecimiento ligeramente positiva para todo 2025 y una recuperación más sólida en 2026, la economía alemana se enfrenta al desafío de evitar su tercer año consecutivo sin crecimiento. Los miles de millones previstos en gasto federal para defensa e infraestructura podrían ser un motor clave para impulsar la economía en los próximos años.



