El gobierno de Estados Unidos aplicó un arancel de 20.91 % a las importaciones de jitomate procedente de México, impactando una cadena productiva valorada en más de 8 000 millones de dólares. Esta medida, vigente desde el 20 de junio de 2025, afecta directamente a productores y exportadores del sector hortofrutícola.
Asociaciones de horticultores mexicanos alertaron que la medida encarecerá el precio final al consumidor estadounidense y disminuirá la competitividad del jitomate nacional en mercados clave. Ante ello, se analiza diversificar destinos de exportación y fortalecer acuerdos comerciales con otros países para compensar la pérdida de participación en el mercado norteamericano.
El Consejo Nacional Agropecuario y la Secretaría de Economía de México preparan conversaciones con la Oficina del Representante Comercial de EE. UU. para solicitar exenciones o reducción del gravamen. También estudian apoyo a pequeños productores y mecanismos de estabilización de precios internos que mitiguen el impacto socioeconómico en zonas rurales.



