Canadá ha decidido enfrentar con resignación la perspectiva de nuevos aranceles impuestos por Donald Trump, optando por concentrar sus esfuerzos en el fortalecimiento de su propia economía. Mark Carney, Primer Ministro de Canadá, ha señalado que la estrategia del país se enfocará en construir una base económica sólida para resistir los impactos de estas políticas proteccionistas. Esta postura sugiere una adaptación a un escenario comercial que, si bien adverso, parece inevitable bajo una posible administración Trump.
La decisión de Canadá de no escalar la retórica arancelaria y, en cambio, enfocarse en su resiliencia económica, refleja una estrategia pragmática. Experiencias pasadas han demostrado que las guerras comerciales pueden ser perjudiciales para todas las partes involucradas. Al priorizar la fortaleza interna, Canadá busca minimizar los daños a sus exportaciones y cadenas de suministro, mientras prepara a sus industrias para operar en un entorno global más incierto.
En este contexto de reajuste comercial, la Primer Ministra electa de México, Claudia Sheinbaum, sostuvo una llamada telefónica con Mark Carney. La conversación, aunque no se detallaron sus pormenores públicamente, se presume que abordó la preocupación compartida sobre los aranceles de Trump y la necesidad de una coordinación entre los socios del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC). Este diálogo entre líderes subraya la importancia de la colaboración regional frente a las presiones externas, buscando mantener la integración económica de Norteamérica a pesar de las tensiones políticas.



