Escuchar
¿En qué se parecen los primeros ministros de Australia y Canadá, Anthony Albanese y Mark Carney, respectivamente? En que ambos enfrentaban una desventaja en las recientes elecciones en sus países que parecía insuperable hasta que la intervención de Trump apoyando a sus rivales cambio en su favor la balanza electoral. Albanese es el primer premier australiano en ser reelecto desde John Howard en el 2001 y la victoria de Carney le da un cuarto periodo de gobierno consecutivo al partido liberal.
A este grupo podemos agregar al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, que busca la reelección en octubre de 2026, aunque enfrenta un entorno de alta inflación, bajo crecimiento, parece haber perdido el apoyo del congreso y su popularidad viene a la baja desde principios del año. Sin embargo, la amenaza que hizo Trump hace dos semanas de un arancel general del 50% si no detiene el juicio político en contra del expresidente Jair Bolsonaro, por el intento de golpe de estado a finales del 2022, se ha traducido en una ola de apoyo popular comparable a la que tuvo durante su primera campaña presidencial en el 2002.
Mientras que Estados Unidos es el principal socio comercial de Canadá, China lo es para Australia y Brasil. Durante los primeros cinco meses de este año, la Unión Americana registró un superávit de 3,227.3 millones de dólares con Brasil, el quinto más grande entre los 132 países y territorios con los que tuvo un saldo positivo en balanza comercial. Mientras que con Australia tuvo un déficit de 1,787.5 millones de dólares, el 32º más grande entre los 101 países con los que tiene un saldo negativo.
El uso que Trump está haciendo de los aranceles como arma de presión política en contra de varios países, está generando respuestas populares en favor de los líderes de esas naciones. En la mayoría de los casos, la amenaza de estos aranceles que deberán entrar en vigor a partir del 1º de agosto, le ha dado fuerza a Lula, a Albanese y a otros líderes europeos, quienes han generado un consenso político entre sus bases para responder con aranceles similares.
Canadá es diferente. Carney ha seguido una política de mayor confrontación con Trump, aplicando tres paquetes de represalias arancelarias desde que tomó posesión en marzo y, en buena parte, para diferenciarse de su predecesor, Justin Trudeau, lo que le ha permitido mantener una tasa de aprobación del 49%, mientras que el 29% considera que no está haciendo bien las cosas.
Sin embargo, las críticas del partido conservador no han cesado. El premier de Ontario, Doug Ford –el mismo que ha sugerido que México no debería seguir siendo parte del TMEC– ha propuesto una política más dura en contra de Estados Unidos, incluyendo aplicar un impuesto del 25% a la electricidad que su provincia vende a los estados de Michigan, Minnesota y Nueva York. Por su parte, la premier de Alberta, Danielle Smith, considera que Carney debería ser menos agresivo y evitar mayores obstáculos a las exportaciones canadienses, sobre todo porque Alberta es la principal proveedora de petróleo canadiense a la Unión Americana.
En el caso de México, la presidenta Sheinbaum se mantiene con más del 65% de aprobación durante la primera mitad del año, por mucho el mayor porcentaje entre los líderes de América Latina a pesar de que las expectativas de crecimiento de la economía son cada vez menores, la inversión extranjera se retira y persisten los problemas de inseguridad y violencia en el país. A diez meses de haber iniciado su cargo, aún no hay una fecha para su primera reunión con Trump.
Aunque la estrategia de Sheinbaum de no responder a los aranceles de Trump le valió elogios de la prensa internacional durante los primeros dos meses del conflicto comercial, esta percepción ha cambiado conforme la economía mexicana tiende a estancarse. Sin embargo, la creciente censura sobre los medios de comunicación, el silencio de los líderes del sector privado y el manejo de la información que su gobierno ha hecho del conflicto comercial con Estados Unidos, han evitado muchas críticas.
Hoy es difícil tener una medida confiable de la percepción popular sobre el impacto que el problema con Estados Unidos está teniendo en la popularidad de Sheinbaum, pero el sector privado se encuentra cada día más nervioso por la incertidumbre generada por las amenazas arancelarias y la falta de planes del gobierno mexicano. La industria y los consumidores mexicanos esperan noticias que les ayuden a orientar sus decisiones en lo que resta del año.



