El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha instado a Japón a asegurar que sus actuales medidas de estímulo fiscal sean de naturaleza temporal y estén dirigidas específicamente a las áreas más necesitadas de la economía. Esta advertencia del organismo global subraya la preocupación por la ya elevada deuda pública de Japón y la necesidad de evitar un sobrecalentamiento económico o una dependencia excesiva de la política de gasto.
Japón ha implementado una serie de paquetes de estímulo para contrarrestar los efectos de la pandemia y apoyar el crecimiento, pero el FMI enfatiza la importancia de una estrategia de salida clara. Las medidas prolongadas y generalizadas podrían inflar aún más la deuda nacional, limitar el espacio fiscal para futuras crisis y distorsionar los mercados. Por ello, la recomendación es que cualquier estímulo adicional sea preciso y de corta duración, enfocado en sectores o grupos demográficos específicos que lo requieran.
Este consejo del FMI es crucial para la estabilidad a largo plazo de la economía japonesa. Si bien el estímulo ha sido vital para la recuperación, una transición hacia una consolidación fiscal es necesaria para mantener la sostenibilidad de las finanzas públicas. La capacidad de Japón para implementar una retirada gradual y selectiva de estas medidas será clave para su salud económica futura y para evitar crear nuevas vulnerabilidades en un contexto global ya complejo.



