El trágico caso de “Fernandito”, un niño de cinco años asesinado tras haber sido retenido como garantía por una deuda, ha desencadenado una fuerte respuesta institucional y presión pública sobre las autoridades mexiquenses. La madre del menor solicitó apoyo en múltiples ocasiones, incluidos al DIF municipal y la Fiscalía, sin que se tomaran acciones oportunas; finalmente, el cuerpo fue encontrado el 4 de agosto en avanzado estado de descomposición.
En respuesta, la presidenta Claudia Sheinbaum calificó los hechos como “muy trágicos, muy dolorosos” y afirmó que “tiene que haber cambios en la Fiscalía General de Justicia del Estado de México” para impedir que casos similares vuelvan a ocurrir. También destacó que tanto la gobernadora Delfina Gómez como el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, han estado en contacto directo con la familia desde el inicio.
Por su parte, la gobernadora Delfina Gómez aseguró que el Estado de México mantendrá una coordinación estrecha con el gabinete de seguridad federal para garantizar justicia en los casos de Fernandito y Dulce, víctima de otro homicidio reciente. Además, llamó a la sociedad a denunciar cualquier indicio de violencia y se comprometió a mantener a su administración en terreno y cercana a las comunidades afectadas.