El mercado de deuda en México ha mostrado un giro inesperado, con el rendimiento de los Certificados de la Tesorería de la Federación (CETES) a 28 días registrando un ligero repunte. En la subasta más reciente, la tasa se elevó a 7.4%, un incremento de dos puntos base respecto a la semana anterior. Este movimiento es significativo, ya que interrumpe una tendencia a la baja que había llevado la tasa a su nivel más bajo en más de tres años.
La subasta de valores gubernamentales, dirigida por el Banco de México, mostró un comportamiento mixto. Mientras que la tasa de los CETES a corto plazo experimentó este ligero repunte, otros instrumentos a plazos más largos se mantuvieron estables, lo que indica una falta de consenso total en las expectativas del mercado.
Este repunte, aunque modesto, podría ser una señal de que los inversores están empezando a dudar de la velocidad y la magnitud del ciclo de recortes de tasas de Banxico. Durante meses, los participantes del mercado habían aceptado tasas cada vez más bajas en los CETES, descontando la continuidad de la política monetaria flexible del banco central. La reciente pausa en la caída podría reflejar una toma de beneficios o una postura más cautelosa, a la espera de nuevos datos de inflación.
La situación actual subraya la sensibilidad del mercado a las señales de la política monetaria. El ligero repunte de las tasas de CETES sugiere que la era de los recortes de tasas podría no ser tan lineal como se anticipaba, un factor que los inversores deberán monitorear de cerca.



