Las ventas de viviendas de segunda mano en Estados Unidos experimentaron un inesperado repunte en julio, un dato que ha inyectado un cauteloso optimismo en un mercado inmobiliario que ha luchado contra la falta de asequibilidad. Las ventas aumentaron un 2% respecto al mes anterior, alcanzando una tasa anualizada de 4.01 millones de unidades, una cifra que superó las expectativas de los analistas.
Este aumento sorprende dado que las tasas hipotecarias y los precios de las viviendas se mantienen en niveles elevados. La tasa promedio de las hipotecas a 30 años, por ejemplo, sigue en un considerable 6.58%, lo que restringe el poder de compra de muchos estadounidenses. Sin embargo, los expertos sugieren que el ligero descenso en las tasas y una mayor oferta de viviendas disponibles podrían haber incentivado a los compradores a volver al mercado. El precio promedio de venta también subió, alcanzando los 422,400 dólares.
La situación refleja un mercado inmobiliario en un punto de inflexión. Si bien el aumento de ventas es una señal positiva, el mercado sigue estando lejos del dinamismo que se vio antes de la pandemia. La falta de asequibilidad, impulsada por la combinación de precios altos y tasas de interés elevadas, sigue siendo un obstáculo importante para una recuperación sostenida.
El repunte de las ventas de viviendas es un dato económico crucial, ya que el sector inmobiliario tiene un efecto dominó en la economía en general. El desafío ahora es ver si este impulso es sostenible o si es solo un respiro temporal en un mercado que aún enfrenta vientos en contra significativos.