Ante la creciente necesidad de liquidez ante su elevada deuda, Petróleos Mexicanos (Pemex) ha abierto la convocatoria para nuevos contratos mixtos de desarrollo con empresas privadas. Según Alberto de la Fuente, presidente de la AMEXHI, varias compañías —incluso algunas que se retiraron por falta de rentabilidad durante el periodo anterior— están explorando regresar si identifican oportunidades convincentes.
Sin embargo, aunque el interés existe, las petroleras siguen reclamando detalles esenciales del modelo. Se requiere claridad acerca de la gobernanza, criterios de adjudicación, responsabilidad social y condiciones operativas antes de tomar una decisión definitiva.
El esquema de contratos mixtos plantea que Pemex conservará la titularidad de los yacimientos, mientras los socios asumen inversiones y riesgos. No obstante, el modelo es nuevo y todavía sin una regulación lo suficientemente robusta que garantice competencia justa y transparencia en las asignaciones.
En resumen, aunque este esquema podría representar una inyección crítica de recursos para Pemex, su éxito dependerá del diseño y la claridad del marco regulatorio, así como del acceso equitativo para los participantes.



