La Secretaría de Economía y la CAINTRA (Cámara de la Industria de la Transformación de Nuevo León) han unido fuerzas para impulsar el «Plan México», una iniciativa diseñada para fortalecer a las pequeñas y medianas empresas (pymes). El objetivo es claro: integrarlas en las cadenas de valor de las grandes compañías y fomentar la sustitución de importaciones. Sin embargo, el plan se enfrenta a un reto monumental: el acceso al financiamiento, ya que solo el 23% de las pymes tiene acceso a él. La falta de acceso a capital, combinada con las altas tasas de interés, hace que el 47% de los emprendedores desistan de buscar un préstamo.
El desafío de las pymes mexicanas va más allá del financiamiento. Un gran número de estas empresas operan en la informalidad, lo que las excluye de los beneficios del sector formal y limita su crecimiento. Aunque la iniciativa de la Secretaría de Economía de compartir información para que las pymes identifiquen los productos necesarios para convertirse en proveedores es un paso en la dirección correcta, su éxito dependerá de si se puede crear un ecosistema que les permita formalizarse y competir.
El «Plan México» es una respuesta a la oportunidad del nearshoring, que ha atraído una inversión masiva a las grandes empresas, pero que aún no ha permeado a las pymes. La integración de estas empresas en las cadenas de valor no solo sería un motor para la economía mexicana, sino también un paso crucial para reducir la desigualdad y fortalecer el sector productivo nacional.



