La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) de México ha identificado siete riesgos clave que amenazan el desempeño económico del país, lo que refleja un panorama de incertidumbre que requiere una gestión cuidadosa. Entre los principales riesgos externos, la SHCP destaca una menor actividad económica global, con una desaceleración en el crecimiento de Estados Unidos y una posible recesión en Europa. La volatilidad en los mercados financieros, impulsada por las altas tasas de interés y los riesgos geopolíticos, es otra de las preocupaciones. Estos factores externos, que se suman a la incertidumbre sobre la política comercial con EE.UU., podrían afectar las exportaciones y la inversión en México.
En el frente interno, la SHCP advierte sobre la persistencia de una inflación elevada que podría afectar el poder adquisitivo de los consumidores y la rentabilidad de las empresas. El estancamiento de la inversión privada y la debilidad en el crecimiento del empleo son otros riesgos que podrían frenar el crecimiento. Además, el gobierno reconoce la necesidad de abordar los problemas de inseguridad y la falta de infraestructura, que son un lastre para la competitividad del país.
A pesar de los riesgos, la SHCP mantiene una perspectiva optimista, señalando que la economía mexicana tiene una base sólida y una política fiscal prudente. Sin embargo, la lista de riesgos subraya los desafíos que el país enfrenta para lograr un crecimiento sostenible a largo plazo. La clave será si el gobierno podrá gestionar estos riesgos de forma eficaz y convertirlos en oportunidades de crecimiento.



