La Corte Suprema de Estados Unidos ha agendado el 5 de noviembre para examinar la legalidad de los aranceles masivos que el expresidente Donald Trump impuso durante su administración. La decisión del máximo tribunal se produce después de que una corte inferior dictaminara que Trump había excedido su autoridad legal al invocar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) para justificar la mayoría de estas tarifas. Este caso es un desafío directo a uno de los pilares de la agenda económica de Trump, y su desenlace tendrá profundas implicaciones para la política comercial futura.
El problema legal no es solo una disputa de procedimientos, sino que tiene un impacto económico tangible. La imposición de aranceles ha generado miles de millones de dólares en costos para las empresas estadounidenses y extranjeras, lo que ha elevado los precios para los consumidores y ha reconfigurado las cadenas de suministro globales. Los analistas señalan que la incertidumbre sobre el futuro de estas tarifas ha frenado la inversión y ha generado un ambiente de nerviosismo en los mercados. La decisión de la Corte Suprema podría sentar un precedente importante sobre el poder del presidente para usar su autoridad.
El veredicto tendrá un impacto directo en el futuro de la política comercial de Estados Unidos. Una decisión a favor de Trump podría darle a la presidencia un poder casi ilimitado para imponer aranceles. Una decisión en su contra podría sentar un precedente importante sobre los límites del poder ejecutivo.



