El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, ha expresado su preocupación por la «pérdida de calidad institucional» en Europa, la cual, en su opinión, está frenando las reformas económicas necesarias. En un discurso reciente, Escrivá lamentó la inercia de la burocracia europea y la dificultad de lograr consensos entre los estados miembros. Estos problemas, según el gobernador, impiden que la Unión Europea (UE) implemente las transformaciones necesarias para hacer frente a los desafíos económicos globales, como la competencia de China y Estados Unidos.
El problema, sin embargo, no se limita a Bruselas; también afecta a España, donde, según Escrivá, la falta de un marco institucional sólido dificulta la implementación de políticas ambiciosas. El gobernador citó a países como Dinamarca, que con una alta calidad institucional ha logrado un mejor desempeño económico. El mensaje de Escrivá es claro: sin una reforma de la burocracia y una mayor calidad institucional, las recomendaciones de los economistas son «imprácticas».
La advertencia de Escrivá es un recordatorio de que la economía no solo se trata de números y de políticas, sino también de instituciones. La falta de un marco institucional sólido puede ser un freno para el crecimiento y una barrera para la inversión. El futuro de la economía europea dependerá de la capacidad de sus líderes para superar la burocracia y para implementar reformas.



