Las autoridades filipinas informaron que al menos 31 personas murieron tras un sismo de magnitud 6.9 que sacudió la región central del país la noche del martes. El epicentro se localizó frente a la costa norte de la isla de Cebú, cerca de la ciudad de Bogo.
La gobernadora provincial, Pamela Baricuatro, detalló que 25 fallecimientos ocurrieron en el hospital de Bogo, donde la saturación llevó a atender pacientes en exteriores. El Consejo Nacional de Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres contabilizó también 147 heridos y al menos 22 edificios dañados.
Videos difundidos en redes sociales muestran escenas impactantes: un campanario colapsando, motociclistas tambaleándose sobre un puente, y estructuras como escuelas y centros comerciales seriamente afectadas. El sismo también provocó apagones y daños en vías de comunicación.
Equipos de rescate continúan buscando posibles sobrevivientes bajo los escombros, especialmente en Bogo y San Remigio, aunque las labores se complican por la oscuridad y las más de 370 réplicas registradas. El gobierno de Cebú ha solicitado ayuda médica voluntaria y alertado sobre personas posiblemente atrapadas.
Filipinas se encuentra en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona propensa a terremotos por la alta actividad tectónica. Autoridades permanecen en alerta ante el riesgo de nuevos movimientos telúricos.



