París fue escenario de un robo espectacular cuando un grupo de encapuchados irrumpió en el Museo del Louvre y sustrajo ocho joyas de incalculable valor histórico. El ataque ocurrió en la Galería Apolo, donde se exhiben joyas de la Corona francesa. La operación duró menos de siete minutos, lo que impidió una reacción efectiva por parte de la seguridad del recinto.
Según confirmó la Fiscalía de París, los delincuentes utilizaron una grúa para romper una ventana e ingresar directamente a la galería. Equipados con herramientas eléctricas, forzaron dos vitrinas sin provocar heridos y escaparon en motocicletas de alta cilindrada. Las autoridades consideran que se trató de un golpe meticulosamente planeado.
Entre las piezas robadas figuran tiaras, collares y broches pertenecientes a figuras históricas como las reinas María Amelia y Hortensia, así como la emperatriz Eugenia de Montijo. Aunque una de las joyas —la corona de Eugenia— fue recuperada cerca del museo, estaba visiblemente dañada.
El presidente Emmanuel Macron condenó el acto como “un ataque a nuestra historia” y aseguró que se hará justicia. Por su parte, expertos temen que las joyas puedan ser destruidas si el robo fue cometido con fines de extracción de piedras o metales preciosos. Afortunadamente, el diamante “El Regente”, una de las piezas más valiosas del museo, no fue tocado. Mientras tanto, el Louvre permanecerá cerrado durante la investigación.



