La crisis estructural que enfrenta la industria periodística en Estados Unidos se ha profundizado severamente, con el cierre de 136 periódicos durante el último año. Esta alarmante cifra, revelada en un informe reciente, subraya el colapso del modelo de negocio tradicional y acelera la creación de los llamados «desiertos de noticias» en el país.
El ritmo de cierre de medios es insostenible: en promedio, la nación pierde más de dos periódicos a la semana. La crisis no se limita a las grandes capitales, sino que afecta desproporcionadamente a los medios locales, los cuales son esenciales para la vigilancia de los gobiernos municipales y la cohesión comunitaria. Según el estudio, la tendencia actual amenaza con dejar a la mayoría de los condados estadounidenses sin ninguna fuente confiable de noticias locales en la próxima década.
Desde una perspectiva crítica y económica, la causa principal de este declive es la migración masiva de ingresos publicitarios a las plataformas digitales (Google y Meta), que capturan la mayor parte del gasto sin generar contenido original. Esto ha mermado la capacidad financiera de los periódicos para sostener a sus redacciones, obligándolos a realizar recortes drásticos de personal y a reducir la frecuencia de publicación.
La pérdida de estos medios tiene un impacto económico y cívico directo. La ausencia de periodismo local riguroso se ha vinculado a un aumento en la ineficiencia del gobierno municipal y una mayor polarización social. El panorama requiere la urgente búsqueda de modelos de negocio sostenibles, como las suscripciones digitales o el apoyo filantrópico, para evitar que la falta de información de calidad se convierta en una amenaza para la democracia local y la estabilidad comunitaria.



