En el marco de lo que habría sido su cumpleaños número 53, familiares, amigos, colaboradores y admiradores de Pepe Soho se reunieron en la exposición Mystika Inmersivo para rendirle un emotivo homenaje. La ceremonia, que incluyó meditación, cantos y música en vivo, se llevó a cabo en el mismo espacio que el artista concibió como un templo de luz y sanación.
Tras su fallecimiento el pasado 9 de octubre, el legado de Soho toma un nuevo significado dentro de Mystika, una experiencia sensorial que refleja su conexión con la naturaleza y su proceso interior de sanación. Según Magdalia Martínez, productora de la muestra y amiga cercana, el propio artista veía esta exposición como un refugio espiritual donde su esencia permanecería viva.
Mystika surgió tras un duro periodo en la vida del fotógrafo, marcado por un accidente en los Himalayas que lo dejó con secuelas neurológicas. La fotografía, que comenzó como una forma de mantenerse presente, se convirtió en su mayor fuente de transformación personal. Así nació una obra profundamente introspectiva, cuyo simbolismo –como el caballo que se convierte en Pegaso– refleja su lucha por la libertad y la plenitud.
Pepe Soho no solo creó arte, sino un mensaje de amor propio, voluntad y resiliencia. Su equipo anunció que continuará con su misión de compartir Mystika con el mundo, asegurando que su visión de transformar el dolor en luz seguirá inspirando a futuras generaciones.



