El Tribunal Supremo de Cuba anunció que el exministro de Economía y viceprimer ministro Alejandro Gil será juzgado a partir del martes por espionaje y corrupción, en un proceso que se desarrollará a puerta cerrada debido a motivos de seguridad nacional. El caso se perfila como uno de los más significativos en la historia reciente de la política cubana, comparable con los grandes escándalos de finales del siglo XX.
En un comunicado difundido por la televisión estatal, el Tribunal informó que únicamente las partes y personas autorizadas podrán asistir al juicio. Gil fue destituido por el presidente Miguel Díaz-Canel en febrero de 2024, tras ser acusado de cometer “graves errores” durante su gestión. Desde entonces, su paradero había sido desconocido hasta su reaparición a finales de octubre, cuando la Fiscalía General presentó cargos formales tras una investigación de casi dos años.
El exministro es señalado por espionaje, malversación y soborno, delitos que, según el código penal cubano, pueden acarrear penas que van desde 10 años de prisión hasta la pena de muerte. Las autoridades no revelaron detalles sobre otros implicados ni sobre las pruebas recabadas en el caso.
Alejandro Gil fue el principal impulsor de la reforma monetaria de 2021, una medida que buscaba estabilizar la economía cubana pero que terminó provocando inflación y escasez. Su caída marca un nuevo capítulo en los esfuerzos del gobierno por controlar la corrupción interna. Analistas comparan el caso con el del general Arnaldo Ochoa, ejecutado en 1989 por narcotráfico, subrayando la gravedad y el impacto político de este nuevo proceso judicial.



