En el cierre del Primer Festival de Cine de Tijuana, los reconocidos actores Silverio Palacios y Gustavo Sánchez Parra ofrecieron la charla magistral “Reflexiones del Escenario a la Pantalla”, una profunda conversación sobre la vocación, la técnica y la responsabilidad del actor dentro del proceso cinematográfico. Ambos coincidieron en que el cine es un arte de voluntades colectivas, donde el trabajo en equipo y la disciplina son esenciales para alcanzar la verdad escénica.
Sánchez Parra, ganador del Ariel por Amores Perros, recordó su formación en el Centro Universitario de Teatro (CUT) de la UNAM, donde comprendió que la carrera actoral requiere resistencia, honestidad y autoconocimiento. Por su parte, Palacios, con más de cuatro décadas de trayectoria, enfatizó que en el cine no hay espacio para la falsedad: “una mentira frente a la cámara se magnifica hasta el tamaño de la pantalla”, advirtió.
Ambos actores compartieron que la actuación exige sensibilidad para “leer el set”, entendiendo que cada elemento —desde la iluminación hasta el cableado— forma parte de un esfuerzo conjunto. “El actor tiene el privilegio de contar historias, pero también la responsabilidad de honrar el trabajo colectivo”, subrayó Palacios. También reflexionaron sobre la relación entre director y actor, señalando que la comunicación y el respeto mutuo son claves para construir una narrativa coherente y auténtica.
Durante la conferencia de prensa, los intérpretes celebraron el nacimiento del Festival de Cine de Tijuana, destacándolo como una oportunidad para descentralizar la industria cinematográfica mexicana. Palacios afirmó que “para que el cine sea nacional, debe suceder en toda la nación”, mientras Sánchez Parra resaltó que eventos como este abren nuevas rutas de colaboración y legitiman el talento local del norte del país.



