De acuerdo con datos de Pemex, hasta septiembre de 2025 se han identificado 7,839 tomas clandestinas en ductos, lo que implica una caída del 11 % frente al mismo periodo del año anterior (8,787).
Sin embargo, el reporte revela un fenómeno preocupante: 13 estados muestran incrementos sustanciales en la actividad ilícita, incluso estando bajo operación policia.
Los repuntes más dramáticos corresponden a:
- Tabasco, con un aumento de 4,425 % (de 4 a 181 tomas), con seis municipios afectados, especialmente Jonuta.
- Michoacán, que pasa de 1 a 21 tomas en cuatro municipios adicionales (Morelia, Uruapan, Tarímbaro y Copándaro).
- Otros estados con alzas son Sinaloa (+80 %), Sonora (+45 %), Chihuahua (+44 %), Tlaxcala (+22 %), Querétaro (+9 %), Guanajuato (+8 %), Hidalgo (+5 %) y Baja California (+4 %).
Hidalgo se mantiene como uno de los focos más críticos, con un aumento de tomas de 1,918 a 2,021, según Pemex. A su vez, aunque el número de municipios con tomas ilegales pasó de 199 a 196, la distribución geográfica del huachicol se amplía: ya abarca 24 estados.
Este escenario evidencia que los operativos no han sido suficientes para contener las redes de extracción ilegal en varias entidades clave. La discrepancia entre la disminución nacional y el aumento local sugiere que nuevas estrategias focalizadas y un reforzamiento de los controles son urgentes para frenar este delito que continúa dañando a Pemex y a las finanzas públicas.



