En medio de la escalada diplomática entre México y Perú, la presidenta Claudia Sheinbaum advirtió que una intervención por parte de las fuerzas peruanas en la embajada mexicana en Lima —para detener a la exprimera ministra Betssy Chávez, refugiada allí bajo asilo diplomático— constituiría una violación grave de las leyes internacionales.
Sheinbaum insistió en que el derecho de asilo que Francia a Chávez está protegido por los tratados internacionales de derechos humanos, y que vulnerarlo pondría en riesgo la soberanía y la legalidad diplomática. Hizo un llamado a privilegiar el diálogo pese a las tensiones: “Podemos tener diferencias, pero siempre en el marco de la ley internacional”, subrayó.
El pronunciamiento ocurre tras las declaraciones del presidente interino peruano, José Jerí, quien no descartó usar la fuerza para capturar a Chávez en la legación mexicana, pese a que el primer ministro peruano, Ernesto Álvarez, ha asegurado públicamente que respetará la inviolabilidad diplomática.
La disputa se intensifica después de que Perú declarara a Sheinbaum “persona non grata” y rompiera relaciones diplomáticas con México por el otorgamiento del asilo.



