La WWE despidió a una de sus figuras más emblemáticas con un combate cargado de simbolismo. En el Capital One Arena de Washington, D.C., John Cena disputó su última lucha profesional frente a Gunther, en el evento Saturday Night’s Main Event, encuentro que terminó con la derrota del veterano por rendición y marcó el cierre definitivo de una carrera de más de 20 años en los cuadriláteros.
El duelo fue intenso desde los primeros instantes: ambos intercambiaron castigos dentro y fuera del ring, con secuencias de golpes, llaves y movimientos de alto riesgo que mantuvieron al público en pie. Gunther enfocó su ofensiva en el torso y en el cuello de Cena, recurriendo de forma reiterada a una llave de sometimiento que, con el paso de los minutos, fue minando la resistencia del 17 veces campeón mundial. Finalmente, el desgaste acumulado obligó a Cena a rendirse, sellando así su último resultado como luchador activo.
Tras la decisión, la arena quedó en silencio antes de estallar en abucheos dirigidos al vencedor y aplausos prolongados para el derrotado. La reacción del público reflejó el carácter histórico del momento: no solo se trataba de un resultado deportivo, sino del final de una era para la empresa y para varias generaciones de aficionados.
El retiro llega al término de una trayectoria que comenzó en 2002, cuando Jonathan Felix Anthony Cena respondió a un reto abierto de Kurt Angle y debutó en la WWE con la consigna de “Ruthless Aggression”. Aunque su primer combate terminó en derrota, pronto consolidó una identidad propia con el personaje del “Doctor of Thuganomics”, combinando rap, carisma y presencia en el micrófono, lo que lo llevó a escalar posiciones en las carteleras.
A partir de 2004, Cena inició una serie de rivalidades que lo encaminaron a sus primeros campeonatos: el título de Estados Unidos en WrestleMania XX y, posteriormente, su primer campeonato máximo en WrestleMania 21, tras derrotar a JBL. Desde entonces, protagonizó luchas estelares frente a figuras como Edge, Randy Orton, Triple H, Shawn Michaels, Rob Van Dam, CM Punk, The Rock, Brock Lesnar y AJ Styles, entre otros, acumulando coronas mundiales, títulos secundarios y campeonatos en parejas hasta convertirse en el máximo ganador de la compañía con 17 títulos mundiales.
Su carrera estuvo marcada también por lesiones, regresos y una transición gradual hacia un rol de medio tiempo, alternando apariciones especiales con otros proyectos, pero manteniendo presencia en momentos clave: victorias en Royal Rumble, luchas estelares en WrestleMania, cambios de personaje —incluido un “turn heel” en su gira final— y la obtención del campeonato intercontinental para completar el Grand Slam.
En los últimos años, Cena emprendió una gira de despedida que incluyó su última participación en Royal Rumble, un campeonato mundial número 17 tras vencer a Cody Rhodes en WrestleMania, y enfrentamientos finales con rivales históricos como Randy Orton, CM Punk, Brock Lesnar y AJ Styles. El combate frente a Gunther puso el punto final a esa ruta, dejando a la WWE sin una de sus principales referencias deportivas y comerciales de las últimas dos décadas.
Desde la perspectiva institucional, la salida de Cena supone un ajuste profundo en la construcción de figuras y narrativas dentro de la empresa: se va el luchador que popularizó frases como “You Can’t See Me” y “Never Give Up”, pero queda un legado que seguirá influyendo en la forma en que la WWE concibe a sus estelares y en la memoria de una afición que, en Washington, despidió de pie al que muchos consideran el último gran campeón de su generación.



