El gobierno de Claudia Sheinbaum presentó este viernes su nuevo paquete arancelario como una medida de protección económica que busca prevenir la pérdida de hasta 350 mil empleos en sectores estratégicos del país. De acuerdo con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, esta decisión responde a la creciente entrada de importaciones a precios por debajo de referencia, lo que afecta la competitividad de industrias como la textil, calzado, acero y automotriz.
La iniciativa, enviada al Congreso en septiembre y aprobada tras intensas negociaciones, establece la aplicación de aranceles a más de 1,400 fracciones arancelarias correspondientes a 17 sectores industriales. Estos nuevos impuestos aduaneros se aplicarán exclusivamente a productos provenientes de países con los que México no mantiene tratados comerciales vigentes. La medida, según el gobierno, no busca dañar relaciones internacionales, sino establecer condiciones de competencia equitativas para la industria nacional.
Ebrard señaló que el ritmo de crecimiento de las importaciones en estos sectores ha sido desproporcionado en los últimos años, provocando un desequilibrio que amenaza la estabilidad del empleo industrial. Por ejemplo, en el caso de la industria automotriz, las importaciones crecieron 34% recientemente, lo que ha comenzado a desplazar producción y empleo local.
Ante preocupaciones sobre un posible impacto inflacionario, el secretario subrayó que los productos afectados tienen márgenes suficientes para absorber el costo del arancel sin elevar precios significativamente. Se espera un impacto de apenas 0.2 puntos porcentuales en el índice inflacionario.
El paquete forma parte del «Plan México», la hoja de ruta económica del sexenio, que busca incrementar el contenido nacional en la producción industrial, sustituir importaciones estratégicas, elevar la inversión fija bruta y generar empleo de calidad. La presidenta Sheinbaum enfatizó que proteger la planta productiva no es una opción ideológica, sino una necesidad pragmática para preservar capacidades industriales fundamentales. Además, confirmó que la recaudación estimada por estos nuevos aranceles será de 30 mil millones de pesos anuales, aunque ese no fue el objetivo central de la medida.



