La carrera global por el liderazgo en autos eléctricos cambió de manos en 2025: BYD superó a Tesla como el mayor vendedor de vehículos eléctricos a batería en el mundo. El dato no es solo simbólico. Marca un ajuste en el tablero competitivo de la industria, en un momento en que el crecimiento ya no se da por inercia y las empresas enfrentan un mercado más sensible a precios, regulación y confianza del consumidor.
Las cifras explican el giro. Tesla cerró 2025 con 1.64 millones de vehículos entregados, una caída anual de alrededor de 8%–8.6%, su segunda baja anual consecutiva. En el cuarto trimestre, sus entregas retrocedieron 16% a 418,227 unidades, por debajo de las estimaciones que el mercado seguía. En contraste, BYD reportó casi 2.26 millones de vehículos eléctricos vendidos en 2025, un avance anual cercano a 28%. La brecha se amplió respecto a 2024, cuando BYD ya había superado a Tesla en trimestres puntuales, pero no en el total anual. Además, BYD comercializó más de 2 millones de híbridos enchufables en cada uno de los dos últimos años, reforzando su escala y presencia.
En términos de mercado, la reacción fue reveladora: inversionistas y analistas mostraron mayor interés por el relato de inteligencia artificial y conducción autónoma que por la pérdida del primer lugar en ventas. Tesla ha insistido en su proyecto para lanzar un servicio de robotaxi, y ese enfoque pesa en la valuación. De hecho, se reporta un escepticismo creciente sobre las entregas de 2026: hace dos años se hablaba de más de 3 millones; hoy el promedio ronda 1.8 millones.
El contexto regulatorio también mete presión. En Estados Unidos —el principal mercado de Tesla— se señala la eliminación de incentivos federales para comprar vehículos eléctricos y una reducción de regulaciones de ahorro de combustible y emisiones, factores que habían contribuido a ingresos relevantes para la compañía.
No todo el balance de Tesla es negativo. Su negocio de almacenamiento de energía vive su mejor momento: en el cuarto trimestre desplegó 14.2 GWh (frente a 11 GWh un año antes) y en todo 2025 alcanzó 46.7 GWh, por encima de los 31.4 GWh de 2024. También mantiene expectativa por el Cybercab, un prototipo presentado sin volante ni pedales, aunque se ha mencionado que podría venderse con esos componentes si los reguladores lo exigen. En pruebas de autonomía, el despliegue sigue acotado: se reportan ensayos en Austin y en el Área de la Bahía de San Francisco con supervisores de seguridad.
Para la industria, el mensaje es claro: el liderazgo ya no se define solo por ser pionero, sino por escala, costos, regulación y capacidad de convertir innovación en volumen. En 2025, BYD ganó esa ronda. Tesla, mientras tanto, está apostando a que la siguiente se juegue en software, autonomía y energía.



