Las remesas volvieron a mandar una señal de enfriamiento en noviembre de 2025: a México ingresaron 5,125 millones de dólares, una caída anual de 5.7%. El dato importa porque las remesas funcionan como un “amortiguador” para millones de hogares y, al mismo tiempo, como una fuente relevante de divisas para la economía. Cuando se desaceleran, el golpe no suele verse en un solo indicador, sino en la suma de decisiones cotidianas: consumo, pagos y pequeños gastos que dependen de ese flujo.
El detalle explica mejor el movimiento. En noviembre se registraron 12.6 millones de transacciones y el envío promedio fue de 406 dólares. La baja anual del monto total se debió a una combinación clara: disminuyó 7.9% el número de envíos, aunque el monto promedio subió 2.4%. Es decir, entró menos dinero principalmente porque hubo menos operaciones, no porque cada envío se haya reducido.
Del lado contrario, las remesas enviadas desde México al exterior sumaron 91 millones de dólares, con una disminución anual de 1.2%. En este caso hubo 240 mil operaciones y un envío promedio de 377 dólares: bajó 5.0% el número de transferencias, mientras el promedio creció 3.9%.
Con ambos movimientos, el superávit de la cuenta de remesas en noviembre se ubicó en 5,034 millones de dólares, por debajo del nivel observado en el mismo mes de 2024 (5,341 millones). Aun así, al ajustar por estacionalidad se observó un avance mensual: los ingresos subieron 1.8% y los egresos 3.1%, lo que llevó el superávit desestacionalizado a 5,183 millones, mayor al de octubre (5,095 millones).
En el acumulado de enero a noviembre de 2025, los ingresos por remesas sumaron 56,469 millones de dólares, una reducción anual de 5.1% frente al mismo periodo de 2024 (59,523 millones). La forma de envío sigue concentrada: 99.1% llegó por transferencias electrónicas (55,966 millones); el efectivo y especie representó 0.7% (384 millones) y las money orders 0.2% (119 millones). En esos once meses, los egresos totalizaron 1,060 millones de dólares, una caída anual de 11.4%, y el saldo superavitario quedó en 55,409 millones, 5.0% menor al de 2024 (58,327 millones).
Mirado en doce meses (diciembre 2024 a noviembre 2025), el flujo acumulado de ingresos fue de 61,692 millones de dólares y el superávit acumulado se ubicó en 60,520 millones. En pocas palabras: el flujo sigue siendo enorme, pero la trayectoria reciente muestra menos dinamismo, con una caída explicada sobre todo por la reducción en el número de envíos.



