La intervención militar de Estados Unidos en Caracas y el anuncio sobre la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro generaron una reacción inmediata en el Senado mexicano. El legislador Gerardo Fernández Noroña calificó los hechos como una “grave agresión” y sostuvo que el mandatario venezolano no fue detenido bajo un marco legal, sino que debe ser considerado prisionero de guerra.
A través de un mensaje difundido en la plataforma X, el senador rechazó la versión de que se trate de una detención judicial o de un procedimiento respaldado por el derecho internacional. Desde su perspectiva, la privación de la libertad de Maduro ocurrió como resultado de una intervención militar extranjera, lo que, afirmó, implica una violación directa a la soberanía de Venezuela.
Fernández Noroña señaló que, de confirmarse la operación militar en territorio venezolano, se estaría frente a un acto que contraviene principios fundamentales del derecho internacional, como la autodeterminación de los pueblos y la prohibición del uso unilateral de la fuerza. En ese contexto, subrayó que no se puede hablar de una captura legal ni de un proceso judicial, sino de un hecho derivado de una acción armada entre Estados.
El legislador también advirtió sobre las implicaciones regionales de este tipo de intervenciones. A su juicio, la operación representa un precedente delicado para América Latina, al normalizar el uso de la fuerza militar como herramienta política frente a gobiernos con los que existen diferencias ideológicas o estratégicas. Consideró que este escenario podría afectar la estabilidad regional y abrir la puerta a nuevos conflictos en el continente.
Las declaraciones del senador se producen en un contexto de alta tensión internacional, luego de que el gobierno estadounidense anunciara acciones directas contra el mandatario venezolano. Los hechos han provocado reacciones inmediatas de gobiernos, legisladores y actores políticos en distintos países, con posturas encontradas respecto a la legitimidad de la intervención.
En México, la postura de Fernández Noroña ha generado un debate político interno. Mientras algunos sectores de la oposición han cuestionado sus declaraciones, otros han respaldado su rechazo a la intervención militar extranjera y su llamado a respetar la soberanía de los Estados. Este intercambio refleja la diversidad de visiones sobre el papel de las potencias en los conflictos internacionales y sobre los principios que deben guiar la política exterior.
Por ahora, la situación continúa en desarrollo. Se espera que en las próximas horas organismos internacionales y gobiernos de la región emitan posicionamientos oficiales sobre lo ocurrido en Caracas, en un escenario que mantiene la atención puesta en las implicaciones diplomáticas, políticas y de seguridad para América Latina.



