Manchester United anunció este lunes 5 de enero de 2026 el despido de Rubén Amorim como entrenador, tras una etapa marcada por resultados por debajo de lo esperado y señales de desgaste con la directiva. El club informó que el cambio busca darle al equipo “la mejor oportunidad” de cerrar la temporada con el mejor puesto posible en la Premier League.
El despido llega después del empate 1-1 ante Leeds United y en un tramo reciente sin la consistencia que Old Trafford exige: en los últimos cinco partidos, el equipo acumuló tres empates, una victoria y una derrota. En la tabla, el United marcha sexto y suma 31 puntos, a 17 del liderato, un margen que reabre el debate sobre el rumbo deportivo y la capacidad del proyecto para traducir inversión en puntos.
Contexto deportivo: una continuidad que no se convirtió en mejora
Amorim llegó en noviembre de 2024 con el encargo de reconstruir al equipo, pero su ciclo quedó atravesado por dos problemas centrales:
- La herencia de una temporada anterior muy negativa: el United terminó 15.º el curso pasado, cayó en FA Cup y Copa de la Liga, y aunque alcanzó la final de Europa League, la perdió ante Tottenham. Además, el club se quedó fuera de competiciones europeas por primera vez desde 2014.
- La dificultad para estabilizar un sistema de juego: su planteamiento, asociado a un 4-3-3 con el que había destacado en Sporting de Portugal, fue cuestionado por falta de ajustes cuando el rendimiento no acompañaba.
Factor institucional: fricción con la dirigencia y costo de salida
En el entorno del club se reconoció tensión entre bastidores. El propio Amorim dejó entrever públicamente su inconformidad con la interferencia directiva y con el rol que se le exigía, insistiendo en que su tarea era “dirigir” el proyecto más allá de entrenar semana a semana.
El movimiento también tiene aristas financieras: United ya había pagado más de 10 millones de euros para sacarlo del Sporting en 2024 y, con contrato vigente hasta el verano de 2027, deberá cubrir el finiquito correspondiente. El golpe es mayor si se considera que el club respaldó el proyecto con fichajes como Bryan Mbeumo, Matheus Cunha, Benjamin Sesko y Sanne Lammens, con un gasto cercano a 200 millones de euros, sin que eso cambiara la tendencia de resultados.
Qué sigue
Para el próximo partido contra Burnley, programado para el miércoles, el club designó a Darren Fletcher como entrenador interino. La plantilla llega además con limitaciones por lesiones y ausencias por convocatorias internacionales (incluida la Copa Africana de Naciones), lo que añade presión al corto plazo.
El despido de Amorim se suma a una etapa prolongada de cambios: desde la salida de Alex Ferguson en 2013, el club ha tenido seis entrenadores permanentes y sigue sin recuperar la estabilidad que lo llevó a dominar la liga inglesa en el pasado.



