La tensión entre la Casa Blanca y la Reserva Federal subió de nivel. Jerome Powell, presidente de la Fed, confirmó que el Departamento de Justicia notificó al banco central que fue citado por un gran jurado y que existe la amenaza de una acusación penal relacionada con su testimonio ante el Comité Bancario del Senado, en junio de 2025, sobre un proyecto de renovación de edificios históricos de la institución.
Powell sostuvo que la investigación se presenta formalmente como un tema de rendición de cuentas por la remodelación, pero la colocó en un marco político más amplio: dijo que se trata de una acción “sin precedentes” que debe verse junto con la presión constante de la administración. En su mensaje, defendió que la Fed informó al Congreso mediante comparecencias y divulgaciones públicas, y calificó el tema de la renovación como un “pretexto” frente al verdadero fondo de la disputa: la política monetaria.
Un choque de fondo: tasas de interés y autonomía
La declaración de Powell apunta a una línea roja para los mercados: si la política monetaria seguirá definiéndose por evidencia y condiciones económicas o si quedará expuesta a presiones políticas. En el texto se menciona que Trump ha insistido en recortes drásticos de tasas y ha explorado la posibilidad de despedir a Powell, además de intentar separar a la gobernadora Lisa Cook, asunto que llegaría a la Corte Suprema.
El propio Powell enmarcó su postura en continuidad institucional: afirmó haber servido bajo cuatro administraciones, republicanas y demócratas, y que seguirá desempeñando el cargo “sin temor ni favoritismo político”, concentrado en el mandato de estabilidad de precios y máximo empleo.
Qué detonó el caso: la renovación de la sede
El foco inmediato está en el proyecto plurianual de renovación. Los documentos presupuestarios citados en el material señalan que las estimaciones de costo pasaron de 1,900 millones de dólares (2023) a 2,500 millones (2024). En su comparecencia de junio, Powell rechazó críticas sobre supuestos lujos en el diseño (como comedor VIP o jardines en azotea) y aseguró que algunas características ya no estaban contempladas.
La reacción del mercado y lo que viene
Tras conocerse la amenaza de cargos, el texto reporta un debilitamiento del dólar y movimientos en activos: el oro extendió ganancias hasta un máximo histórico y los futuros del S&P 500 bajaron 0.3%. En México, se menciona que el peso se apreció 0.27% para ubicarse en 17.92 por dólar, y se reportan referencias de rendimientos de bonos a 10 años: 4.19% en Estados Unidos y 9.10% en México.
Políticamente, el episodio también abrió frentes: el senador republicano Thom Tillis dijo que se opondría a confirmar candidatos a la Fed hasta que el tema legal se resuelva. En paralelo, se indica que la investigación la realizaría la Fiscalía de Estados Unidos para el Distrito de Columbia y que la fiscal general Pam Bondi ordenó revisar posibles abusos al contribuyente.
Con el mandato de Powell como presidente de la Fed terminando en mayo (y su asiento como gobernador hasta 2028), el caso no solo es legal: es una prueba de fuerza sobre hasta dónde puede llegar la presión política sin erosionar la credibilidad de la institución que marca el ritmo del dinero en la economía más grande del mundo.



