Bitácora de Apertura | 20/01/25
Los mercados globales inician la jornada de este martes con un tono prudente, influido principalmente por los datos laborales publicados en Reino Unido y por una serie de indicadores clave provenientes de Europa que ayudan a perfilar las expectativas sobre crecimiento, inflación y política monetaria. Desde las primeras horas, los inversionistas muestran cautela ante señales mixtas en el frente macroeconómico, mientras se mantienen atentos a los mensajes de los principales bancos centrales.
En Reino Unido, las cifras de ingresos laborales confirman que las presiones salariales continúan siendo elevadas. El crecimiento anual de los salarios se mantiene en 4.5% excluyendo primas y en 4.7% incluyendo bonos, niveles todavía incompatibles con una inflación plenamente controlada. Sin embargo, el mercado laboral empieza a mostrar signos de enfriamiento. El aumento del desempleo supera las previsiones y contrasta con la estabilidad de la tasa de paro, lo que sugiere que la economía británica podría estar entrando en una fase de ajuste gradual. Este contexto cobra relevancia ante las comparecencias programadas de miembros del banco central, que podrían matizar el discurso sobre futuros recortes o la permanencia de una política monetaria restrictiva.
En Europa, Alemania vuelve a ser un punto clave de atención. Los precios al productor continúan mostrando una tendencia descendente tanto en términos mensuales como anuales, reforzando la narrativa de desinflación en la etapa industrial. Esta moderación de costos se combina con una mejora significativa en la confianza de los inversionistas, reflejada en el repunte del indicador ZEW, que alcanza niveles no vistos en meses. Aun así, la percepción sobre la situación actual sigue siendo débil, lo que mantiene la incertidumbre sobre la fortaleza real de la recuperación económica en la región.
La zona euro también presenta señales menos favorables en el frente externo. La cuenta corriente muestra un superávit considerablemente menor al observado en periodos anteriores, lo que sugiere una menor aportación del sector externo al crecimiento. En paralelo, España amplía su déficit comercial, mientras el mercado observa con atención las subastas de deuda como termómetro del apetito por riesgo y de las condiciones de financiamiento.
En otros mercados, Sudáfrica registra una fuerte contracción en la producción minera, con especial impacto en la producción de oro, un dato relevante para el comportamiento de las materias primas. En Estados Unidos, la atención se dirige al informe ADP de empleo y a las subastas de deuda de corto plazo, que ofrecerán señales sobre la solidez del mercado laboral y las expectativas de tasas. El calendario se completa con datos de economías emergentes y de Asia-Pacífico, que ayudan a conformar un panorama global marcado por la desaceleración, pero sin señales claras de deterioro abrupto.
En conjunto, los mercados abren el día con cautela, evaluando si los datos confirman una desaceleración ordenada de la economía global o si emergen nuevos focos de volatilidad en tasas, divisas y activos de riesgo.
Por la tarde les traeremos el cierre con los movimientos y reacciones del mercado.



