Un retrato de George Washington, primer presidente de Estados Unidos, fue vendido en Nueva York por 2,8 millones de dólares durante una subasta organizada por la casa Christie’s. El precio final rebasó con amplitud la estimación inicial, fijada entre 500 mil y un millón de dólares, y situó a la obra entre las piezas más destacadas de la jornada

La pintura está atribuida al artista estadounidense Gilbert Stuart, quien realizó numerosos retratos de Washington a finales del siglo XVIII. Estas obras desempeñaron un papel central en la construcción de la imagen pública del mandatario y se convirtieron en un referente visual para generaciones posteriores. A partir de ese trabajo pictórico se desarrolló, tiempo después, el diseño del rostro de Washington que aparece en el billete de un dólar.

El retrato subastado forma parte de ese conjunto de obras realizadas por Stuart a partir de un mismo modelo. Aunque no corresponde al original conservado en el Museo de Bellas Artes de Boston, pertenece al mismo tipo compositivo que influyó directamente en la iconografía monetaria estadounidense. En la pintura, Washington aparece representado de busto, con vestimenta sobria y expresión seria, rasgos característicos de estas versiones.
De acuerdo con la información difundida por la casa de subastas, la obra fue encargada en 1804 por James Madison, quien en ese momento se desempeñaba como secretario de Estado y que más tarde se convertiría en el cuarto presidente de Estados Unidos. La procedencia documentada del retrato fue uno de los elementos que incrementaron el interés de los compradores durante la puja.
La venta se realizó como parte de una subasta dedicada a piezas relacionadas con la historia política y cultural de Estados Unidos, organizada en el contexto de los preparativos para la conmemoración de los 250 años de la independencia del país, que se celebrarán en 2026. En el mismo evento se ofrecieron otros documentos y objetos históricos que también alcanzaron cifras millonarias.
En total, la subasta recaudó 35,5 millones de dólares y la mayoría de los lotes se vendieron por encima de su precio de salida. En ese contexto, el retrato de George Washington se consolidó como una de las piezas más representativas de la venta.
Más allá del resultado económico, la subasta pone de relieve el valor cultural e histórico de los retratos que contribuyeron a definir la imagen visual de los líderes fundacionales de Estados Unidos. Estas obras funcionan como testimonios de una etapa clave en la historia del país y mantienen su relevancia como documentos artísticos y simbólicos más de dos siglos después.



