Desde el estreno de la serie en el 2020, Bridgerton se ha categorizado como uno de los títulos más influyentes de Netflix, ya que trajo consigo el drama de época para el consumo moderno.
Netflix optó por dividir la temporada en dos partes, para maximizar el goce. La primera parte se estrenará el 29 de enero, mientras que la segunda llegará este 26 de febrero, con un total de ocho capítulos.
En cuanto a narrativa, la cuarta temporada centra su historia en Benedict Bridgerton, interpretado por Luke Thompson y el vínculo romántico con Sophie Baek interpretado por Yerin Ha.

El reparto de esta temporada, sigue manteniendo la presencia de varios integrantes clave de la familia Bridgerton, lo que garantiza continuidad de los personajes y sus temporadas anteriores dentro del universo de la serie. Personajes como Eloise, Colin y Violet siguen formando parte de la narrativa, reforzando la idea de que la familia Bridgerton avanza por etapas, sin romper con su estructura central. La incorporación de Yerin Ha como Sophie introduce además un nuevo trope de romance en el universo de Bridgerton, «amor a primera vista».
Desde una perspectiva industrial, la temporada 4 de Bridgerton refleja cómo Netflix gestiona sus franquicias más exitosas: estrenos escalonados, eventos previos como el lanzamiento del tráiler y una narrativa pensada para sostener el interés más allá del primer fin de semana. En términos culturales, la serie continúa funcionando como un punto de referencia sobre cómo el melodrama romántico puede adaptarse a las lógicas del streaming global.
Más que una simple continuación, esta nueva temporada muestra a Bridgerton como un proyecto en evolución, donde cada entrega redefine el protagonismo y ajusta su estrategia para seguir siendo relevante en un panorama audiovisual saturado.



