Anuncian primeros ajustes al TMEC

Estados Unidos abre discusiones para ajustar el TMEC rumbo a julio: busca bilateralizar temas estratégicos, elevar contenido regional y presionar por minerales críticos. México enfrentará cambios legales y barreras no arancelarias pendientes.

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Geopolítica y Comercio

Este miércoles 28, la oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos –conocida por sus siglas en inglés como el USTR– dio a conocer que, luego de la reunión que sostuvieron el secretario Marcelo Ebrard y el titular de esa dependencia, Jamieson Greer, se acordó arrancar las discusiones formales entre ambos países sobre posibles cambios estructurales y reformas estratégicas al TMEC, de cara a la renegociación del tratado, que iniciará oficialmente el primero de julio. Este anuncio es similar al que se hizo el 19 de diciembre, cuando se informó que Canadá iniciaría en enero un proceso similar, aunque no se dieron más detalles.

El cambio más importante en la estructura del tratado será el tratamiento de varios temas a nivel bilateral, en particular los que tienen que ver con las industrias que Estados Unidos considera estratégicas, como la automotriz, la farmacéutica y la del acero. Trump ha dicho que la política comercial del país es ahora un elemento clave de la política de seguridad y, habiendo diferencias fundamentales en la agenda de seguridad nacional de la Unión Americana entre México y Canadá, entonces el que la negociación tendrá capítulos acordados a nivel trilateral, como el de obstáculos técnicos al comercio y medidas sanitarias y fitosanitarias, y otros a nivel bilateral.

Los gobiernos de México y Canadá seguramente recordarán que desde su primer periodo de gobierno, Trump ha dicho que prefiere los acuerdos bilaterales porque “es más sencillo salir de ellos que de los multilaterales. En realidad, la preferencia por los acuerdos bilaterales es porque en ellos Estados Unidos puede ejercer mayor presión sobre los demás países que en los multilaterales y puede haber menores objeciones a las demandas estadounidenses.

A pesar de sus amenazas en 2017, de que Estados Unidos saldría del TLCAN y este dejaría de ser un tratado trilateral para convertirse en dos bilaterales, Trump no lo pudo hacer porque entonces, aunque había una mayoría republicana en las dos cámaras del congreso de la Unión Americana, no controlaba el partido republicano, como lo hace hoy en día, y había un mayor apoyo al comercio exterior del que existe actualmente en ese país. El lenguaje del artículo siete del capítulo 34 del TMEC, que indica la revisión del tratado a los seis años de haber entrado en vigor es tan vago que no establece ninguna restricción sobre mantener o no, parcial o totalmente, el carácter trilateral del tratado.

Sin embargo, en diversas instancias, el sector privado de toda la región ha expresado su preferencia por mantener la trilateralidad del tratado, lo que simplifica las reglas para su operación y ha contribuido a la integración de varias cadenas productivas en la región. En este sentido, Estados Unidos propondrá elevar el contenido regional de varias industrias para reducir la participación de China en la producción de América del Norte, aunque la sustitución de insumos y bienes semi-terminados de ese país puede ser un proceso largo y costoso al no contar con muchos de dichos recursos.

Uno de los principales objetivos de Estados Unidos en la renegociación del tratado será el maximizar el acceso a los minerales críticos y recursos energéticos de México y Canadá. En el caso mexicano, esto implica el acceso preferencial a las reservas de litio y plata del país, para lo que resultará indispensable que el gobierno de Sheinbaum implemente cambios en legislativos que vuelvan a otorgar a la inversión extranjera acceso a este y otros sectores, restringidos a partir del gobierno anterior.

El comunicado del USTR indica que, contrario a lo que había declarado la presidenta el año pasado, la discusión con Estados Unidos sobre la solución a las más de cincuenta barreras no arancelarias de las que se ha quejado el gobierno de Trump, y que cada una representa una violación al TMEC, no ha sido concluida. De hecho, la solución a la enorme mayoría de ellas requiere de cambios en las leyes que deben ser aprobados por el congreso mexicano y que hasta la fecha desconocemos si hay propuestas.

Se puede proponer establecer un trato especial a los inversionistas de Estados Unidos y Canadá, pero esta no sería una solución eficiente. De esta manera se discriminarían las inversiones de otros países y cabe recordar que para febrero está agendada la firma de la actualización del tratado comercial con la Unión Europea, que incluye un capítulo sobre inversión, siendo España, Alemania y Francia tres de las principales fuentes de inversión extranjera.

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