Concentración del empleo en grandes corporativos
El mapa del empleo privado en México revela una fuerte presencia de grandes corporaciones en sectores estratégicos. De acuerdo con datos de 2024, las compañías con más trabajadores en el país están encabezadas por FEMSA, con 388,000 empleados; seguida de Walmart de México y Centroamérica, con 203,355; y América Móvil, con 178,466 colaboradores.
Tan solo estas tres firmas concentran cerca de 770,000 puestos de trabajo, una cifra que ilustra el peso del comercio minorista, el consumo masivo y las telecomunicaciones en la estructura laboral del país.
En el siguiente bloque aparecen conglomerados como Grupo Bimbo, Grupo Coppel, Organización Soriana y Grupo Carso, que combinan manufactura, comercio, servicios financieros e infraestructura. Esta diversificación sectorial explica su capacidad para generar empleo en múltiples frentes: producción, distribución, logística, ventas y atención al cliente.
Sectores que sostienen el mercado laboral
El listado de las 20 empresas privadas con más empleados confirma que el empleo formal en México se concentra principalmente en:
- Comercio y autoservicio
- Alimentos y bebidas
- Telecomunicaciones
- Servicios financieros
- Industria y construcción
La alta participación de cadenas comerciales como El Puerto de Liverpool, Alsea y Chedraui refleja la centralidad del mercado interno y del consumo urbano. Paralelamente, empresas industriales como Cemex y Bachoco aportan el componente exportador y productivo que conecta a México con cadenas globales.
Grandes empresas vs. microempresas
Sin embargo, el liderazgo de estas corporaciones no significa que sean las principales generadoras de empleo en términos absolutos. Los Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), a través de los Censos Económicos 2024, muestran que en 2023 operaban 5.4 millones de unidades económicas que empleaban a casi 28 millones de personas.
Las microempresas —con hasta 10 trabajadores— representan 95.4% de los negocios y concentran 41.4% del empleo, es decir, más de 11.5 millones de personas. En contraste, las grandes empresas, aunque apenas equivalen a 0.2% del total de unidades económicas, generan 28.7% del empleo, más de 8 millones de puestos.
La diferencia clave está en la productividad: las grandes corporaciones aportan 54.3% del valor agregado censal bruto, frente a 16% de las microempresas. Es decir, producen más riqueza por trabajador, tienen mayor capacidad de inversión y un alcance nacional e internacional más amplio.
Implicaciones económicas
El contraste dibuja una estructura complementaria. Por un lado, los pequeños negocios sostienen el tejido económico local y la ocupación cotidiana en barrios y comunidades. Por otro, los grandes corporativos funcionan como anclas de inversión, productividad e integración a mercados globales.
En conjunto, el empleo en México descansa sobre un equilibrio entre consumo interno, actividad industrial y servicios. La concentración en comercio y alimentos revela la fortaleza del mercado doméstico, mientras la presencia industrial confirma el papel del país en cadenas productivas internacionales. Ambos segmentos —micro y grandes empresas— resultan indispensables para la estabilidad laboral y el crecimiento económico sostenido.



