La primera reunión de la Junta de Paz de Trump marca el arranque de una nueva iniciativa diplomática impulsada desde Washington con el objetivo de abordar conflictos internacionales, comenzando por la crisis en Gaza. La Casa Blanca confirmó que líderes y representantes de más de veinte países asistirán al encuentro, que se celebrará en el Instituto de Paz de Washington, recientemente rebautizado con el nombre del mandatario estadounidense Donald Trump.
El presidente inaugurará la cita con un discurso antes de viajar al estado de Georgia. De acuerdo con la portavoz presidencial, la lista oficial de participantes será difundida próximamente, aunque ya se sabe que al menos 35 jefes de Estado y de Gobierno han aceptado integrarse a la Junta. Entre los 26 países fundadores figuran Israel, Argentina, El Salvador, Paraguay, Arabia Saudí y Egipto, lo que configura una alianza diversa con fuerte presencia de América Latina y Medio Oriente. En contraste, países como Francia, España y Suecia han decidido no formar parte de la iniciativa.
Han confirmado su asistencia el presidente argentino Javier Milei y el mandatario paraguayo Santiago Peña, quienes viajarán a Washington para participar en la reunión. También acudirán el presidente de Indonesia, Prabowo Subianto, así como los líderes de Camboya y Vietnam. El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, no estará presente personalmente y enviará en su lugar a su ministro de Exteriores.
Otros países, entre ellos México, Rumanía, Italia y República Checa, participarán en calidad de observadores, al igual que la comisaria europea para el Mediterráneo, Dubravka Suica. Este esquema refleja un intento de sumar respaldo amplio sin exigir adhesión plena a todos los actores.
La administración estadounidense adelantó que la Junta anunciará compromisos por más de 5.000 millones de dólares destinados a asistencia humanitaria y reconstrucción en Gaza. Además, se prevé el envío de miles de efectivos para integrar una fuerza internacional de estabilización y apoyar a la policía local, con el propósito de reforzar la seguridad en la zona.
Trump ha señalado que la Junta trabajará con las Naciones Unidas en determinados casos y que su alcance no se limitará a Gaza, sino que buscará intervenir en otros escenarios de conflicto global. La iniciativa representa un intento por construir un nuevo mecanismo de coordinación internacional en un contexto de tensiones geopolíticas persistentes. Su impacto dependerá de la capacidad de los países participantes para traducir los compromisos financieros y políticos en acciones concretas y sostenidas en el terreno.



