Centro regional y apuesta estratégica
Netflix formalizó la inauguración de su nueva oficina en la Ciudad de México, que operará como sede regional y centro de producción para América Latina. El movimiento no es simbólico: consolida al país como eje operativo del negocio en el mercado hispanohablante y forma parte de una estrategia de expansión con compromisos financieros relevantes.
Hace casi un año, la compañía anunció junto a la presidenta Claudia Sheinbaum una inversión superior a 1,000 millones de dólares para el periodo 2025-2028. De acuerdo con sus directivos, el calendario de ejecución avanza más rápido de lo previsto, lo que obligó a ampliar infraestructura física para atender el crecimiento en producción.
Impulso financiero y efectos en la cadena audiovisual
El monto comprometido —1,000 millones de dólares en tres años— representa una inyección directa a producción, infraestructura y talento local. En términos corporativos, esto implica:
- Mayor contratación de equipos técnicos y creativos.
- Expansión de estudios y espacios de posproducción.
- Desarrollo de nuevas series, películas y formatos en español.
Para 2026, el plan contempla más de diez series y cinco películas, además de documentales, realities y eventos en vivo. Esta diversificación amplía el portafolio regional y fortalece la oferta de contenidos propios, clave para retener suscriptores en un mercado global cada vez más competitivo.
México como mercado estratégico
Durante la inauguración, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, subrayó el peso demográfico del mundo hispanohablante, estimado en 450 millones de personas. México, como el país con mayor número de hablantes de español, se posiciona como plataforma natural para escalar historias locales hacia audiencias internacionales.
La empresa también enmarcó el anuncio en el décimo aniversario de Club de Cuervos, su primera producción original en México, considerada un punto de inflexión en la estrategia de contenidos en español.
Implicaciones corporativas y de mercado
La decisión de establecer un “hub” regional en la capital mexicana tiene varias lecturas financieras:
- Optimización operativa: Centralizar producción para América Latina reduce costos logísticos y acelera tiempos de lanzamiento.
- Ventaja competitiva: Refuerza el posicionamiento frente a otras plataformas de streaming que también buscan talento y locaciones en la región.
- Alineación con política industrial: La coordinación con autoridades federales sugiere un entorno regulatorio y de incentivos favorable para la industria audiovisual.
En suma, la inauguración de la sede regional no solo amplía la presencia física de la compañía en México; redefine el papel del país dentro de su estructura global. Con inversión acelerada y un catálogo en expansión, la Ciudad de México se consolida como nodo estratégico desde donde se proyectarán contenidos hacia todo el mercado latinoamericano y el mundo hispanohablante.



