El fallo de la suprema corte sobre aranceles es inapelable

La Suprema Corte de EE.UU. frenó aranceles de Trump vía IEEPA y obliga a justificar nuevos gravámenes con investigación. México gana margen, pero autos y autopartes siguen bajo presión.

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Geopolítica y Comercio

La decisión de esta mañana de la Suprema Corte de Justicia de Estados Unidos en la que declaró ilegales los aranceles aplicados por el gobierno de Estados Unidos en base a la Ley de Poderes Económicos Internacionales de Emergencia – o IEEPA, como se le conoce por sus siglas en inglés – representa un parteaguas para el gobierno de Trump, que enfrenta la necesidad de replantear su política comercial y parte de su política exterior. El fallo del máximo tribunal estadounidense implica que, de ahora en adelante, si el presidente quiere aplicar nuevos aranceles, o modificar alguno de los vigentes, lo tendrá que hacer luego de que el Departamento de Comercio realice una investigación, la que puede durar de tres a cinco meses y no por motivos políticos, como cuando aplicó un arancel del 50% a las importaciones brasileñas en respuesta al juicio político que se realizó el año pasado en contra del expresidente Jair Bolsonaro.

De esta manera, las amenazas comerciales de Trump a otros países tendrán necesariamente que estar avaladas por evidencias que respalden la necesidad de aplicar estos gravámenes en base al daño, actual o potencial, que de no hacerlo sufriría la economía estadounidense. Y de acuerdo con el procedimiento que se decida seguir entre los que ofrece la Ley de Expansión Comercial, en algunos casos es necesario consultar con el público. Por lo tanto, amenazas como las que hizo en contra de países que se opusieran a su intento de anexar o comprar Groenlandia o a quienes apoyen a Cuba, dejarán de tener valor, a pesar de haber emitido órdenes ejecutivas para su implementación.

El fallo de la Suprema Corte implica que se dejará de cobrar el arancel del 25% a los productos mexicanos y del 35% a los productos canadienses que no cumplan con las reglas de origen del TMEC, del 10% a las importaciones de energía canadiense y del 10% a las importaciones chinas. Además, se eliminarán los llamados aranceles recíprocos aplicados a casi 90 países, los que van del 10 al 50%, pero se mantendrán los aranceles al acero, aluminio, cobre, autopartes, autos, camiones y productos de madera aplicados de manera general en base a la sección 232 de la Ley de Expansión Comercial.

A partir del lunes iniciará un largo proceso para que los importadores que pagaron estos aranceles obtengan el reembolso correspondiente, cuyo monto total se estima entre 150,000 y 160,000 millones de dólares. Para ello, varias empresas, como Walmart, Costco y Revlon, presentaron desde diciembre demandas con el fin de ser atendidas con prioridad en este proceso que puede llevar casi 12 meses.

Por otra parte, el pago de los reembolsos pone al gobierno en una posición difícil pues había prometido un programa de apoyo por 12,000 millones de dólares para los granjeros que vieron sus ingresos disminuir de manera drástica por las represalias tomadas por China, Canadá y otros países por la aplicación de los aranceles recíprocos. Estos apoyos incluyen un cheque por 4,000 dólares que se enviaría entre junio y julio, poco antes de que inicien oficialmente las campañas electorales de los legisladores con miras a las elecciones del primer martes de noviembre.

No queda claro lo que pasará con los acuerdos alcanzados a lo largo del año pasado por el USTR con diversos países, como la Unión Europea, Guatemala y El Salvador, quienes hicieron una serie de concesiones a cambio de que Estados Unidos redujera los aranceles recíprocos anunciados en abril. Estos acuerdos nunca fueron ratificados por el congreso estadounidense, por lo que pueden ser impugnados y con el fallo de la Suprema Corte queda la duda si los otros países están obligados a cumplir con lo que se había negociado. Ante esta situación, el presidente del Comité de Medios y Procedimientos de la cámara baja, el republicano Jason Smith, dijo que las obligaciones de los demás países deben seguir vigentes, lo que abre la posibilidad de un panel ante la OMC, aunque Estados Unidos nunca acataría un fallo que no le fuera favorable.

México se beneficia de la decisión de la suprema corte que reduce el costo de sus exportaciones, aunque los aranceles a los autos y a las autopartes, el principal producto de exportación del país, se mantienen sin cambios. Será importante escuchar el informe anual de Trump este martes por la noche, donde veremos si se atreve a insultar a los miembros de la Suprema Corte que están invitados al discurso y donde podremos conocer si ya cuenta con un plan alternativo para compensar por los ingresos perdidos.

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