La colección otoño-invierno 2026-2027 de Burberry marcó el cierre de la London Fashion Week con una puesta en escena centrada en la noche londinense, la lluvia y el puente Tower Bridge como símbolo visual. El desfile, realizado en Billingsgate, coincidió con la conmemoración de los 170 años de la casa y reafirmó el trench coat como eje creativo bajo la dirección de Daniel Lee.
El espacio elegido fue el antiguo mercado de pescado a orillas del Támesis, donde se instaló una versión deconstruida y gótica del Tower Bridge, con estructuras que evocaban andamios y superficies húmedas. La ambientación reforzó la idea de una ciudad magnética, nocturna y atravesada por la lluvia, hilo conductor de la colección.
Escenografía y contexto
El desfile integró elementos que definieron su narrativa:
• Reproducción del Tower Bridge como pieza central del escenario.
• Celebración del 170 aniversario de la casa.
• Ubicación en Billingsgate, antiguo mercado junto al Támesis.
• Inspiración en la atmósfera pluviosa y nocturna de Londres.
• Playlist con “Keep It, Hold It” de FKA twigs.
La propuesta contrastó con entregas previas enfocadas en paisajes rurales y escapadas campestres. En esta ocasión, la ciudad desplazó al campo como escenario conceptual, con siluetas más urbanas y fluidas.
El trench como núcleo creativo
La pieza emblemática de Burberry, el trench coat, articuló la colección en múltiples versiones. Hubo interpretaciones femeninas con volantes en los cuellos, modelos en tafetán técnico y variaciones con motivos tartán. También aparecieron trench “crossover” y parkas intervenidas con un plano de Londres recuperado de los archivos de la casa, incorporado tanto en invitaciones como en prendas.
Entre los recursos textiles y técnicos destacaron:
• Trench con cuadros burdeos y azul tejidos a mano en telares tradicionales.
• Uso de mouton retourné para imitar pieles de zorro, visón o potro.
• Cuero ultra liso en monos, faldas plisadas y capas.
• Bordados con perlas tubulares en laterales de pantalones.
• Vestidos tejidos a mano con perlas y lentejuelas.
• Abrigos de cuero trenzado con estética de armadura contemporánea.
La colección priorizó materiales nobles como cueros tejidos y shearling en diversas aplicaciones. Las texturas —desde piel cortada al vivo hasta seda en volantes— reforzaron la idea de prendas pensadas para transitar del día a la noche: de una jornada laboral a una première o una gala benéfica.
Industria y posicionamiento
El desfile subrayó la relación simbólica entre Burberry y Londres. Aunque la casa no nació en la capital, la escenografía y el uso reiterado del puente como emblema apuntaron a consolidar ese vínculo como parte de su identidad contemporánea. La integración de un mapa histórico de la ciudad en varias piezas evidenció una estrategia que dialoga con el archivo para proyectarlo en clave actual. La pasarela reunió figuras del cine, la música y el deporte, entre ellas Stellan Skarsgård, Lily-Rose Depp, Curtis Jones, Rosie Huntington-Whiteley y Romeo Beckham. Su presencia reforzó el alcance cultural del evento y el posicionamiento global de la marca.



