Las expectativas de inflación entre los consumidores de la zona euro se incrementaron en marzo, según reveló una encuesta reciente del Banco Central Europeo (BCE). Esto ocurrió justo antes de que Estados Unidos impusiera nuevos aranceles que encendieron una guerra comercial global, elevando la incertidumbre económica.
De acuerdo con el BCE, la inflación proyectada para los próximos 12 meses pasó de 2.6% a 2.9%, mientras que la previsión a tres años también subió ligeramente, de 2.4% a 2.5%. La encuesta fue aplicada en 11 países de la eurozona y refleja una percepción creciente de presión sobre los precios.
En condiciones normales, este tipo de aumento en las expectativas inflacionarias sería motivo de preocupación para las autoridades monetarias. Sin embargo, el escenario global ha cambiado radicalmente tras el inicio del conflicto comercial liderado por Estados Unidos, lo cual podría alterar las proyecciones económicas.
Varios factores podrían amortiguar este posible repunte de precios. Entre ellos, la apreciación del euro frente al dólar, la baja en los precios de la energía y una posible desaceleración del crecimiento económico en la región.
Además, se espera que China reaccione a las medidas proteccionistas lanzando al mercado europeo productos más baratos, lo cual también contribuiría a moderar la inflación en el mediano plazo.



