La economía de Alemania mostró un desempeño inesperadamente fuerte en el primer trimestre de 2025, al registrar un crecimiento del 0.4% respecto al trimestre anterior, el doble de lo estimado originalmente por la oficina federal de estadística. Esta revisión al alza se atribuye a un repunte notable en la actividad económica durante el mes de marzo, que fue clave para evitar una posible recesión.
Según detalló Ruth Brand, presidenta de la oficina de estadística, tanto la producción industrial como las exportaciones crecieron más de lo previsto. En particular, las exportaciones aumentaron un 3.2% respecto al trimestre anterior, en parte debido a que los importadores estadounidenses adelantaron sus compras ante la amenaza de nuevos aranceles por parte del expresidente Donald Trump.
El consumo de los hogares también aportó al dinamismo económico, al crecer 0.5% en el mismo periodo, reflejando una recuperación de la demanda interna. Sin embargo, el gasto público registró una contracción del 0.3%, debido a que Alemania opera con un presupuesto provisional desde el inicio del año, tras la caída del gobierno de Olaf Scholz a finales de 2024.
Cabe recordar que la economía alemana se había contraído 0.2% en el último trimestre de 2024, lo que encendió las alertas sobre una posible recesión técnica. No obstante, el repunte actual ofrece un respiro y refuerza la expectativa de que Alemania, pese a sus desafíos, podría volver a posicionarse como una potencia de crecimiento dentro del G7.



