La confianza de los consumidores en Estados Unidos experimentó un notable impulso en mayo, según los datos divulgados por The Conference Board, entidad que elabora la encuesta de referencia en este ámbito. El índice de confianza aumentó 12.3 puntos hasta alcanzar los 98.0, marcando su mayor subida en cuatro años. Este repunte se produce después de varios meses de descenso, atribuibles a la errática política comercial del expresidente Donald Trump, aunque el índice sigue por debajo de los 114.8 puntos registrados en enero, antes de su retorno a la Casa Blanca.
Este incremento en la confianza llega tras la decisión de Trump de suprimir los aranceles «recíprocos» y mantener una tasa del 10% sobre la mayoría de las importaciones. Es importante señalar que casi la mitad del trabajo de campo para la encuesta se realizó después de que el expresidente rectificara sus aranceles impuestos a las importaciones chinas, a través de un acuerdo alcanzado en Suiza. Stephanie Guichard, economista sénior de Indicadores Globales de The Conference Board, comentó que la mejora mensual se debió en gran parte a las expectativas de los consumidores, con todos los componentes del índice de expectativas (condiciones empresariales, perspectivas de empleo e ingresos futuros) subiendo desde sus mínimos de abril.
Los consumidores mostraron un menor pesimismo sobre las condiciones empresariales y la disponibilidad de empleo para los próximos seis meses, y recuperaron el optimismo respecto a sus ingresos futuros. Las valoraciones de los consumidores sobre la situación actual también mejoraron, aunque su percepción sobre la disponibilidad de empleo se debilitó por quinto mes consecutivo. El repunte de la confianza en mayo fue generalizado en todos los grupos de edad, niveles de ingresos y afiliaciones políticas, con las mejoras más pronunciadas entre los republicanos. Sin embargo, en términos de la media móvil de seis meses, la confianza en todos los grupos sigue siendo baja debido a los descensos de meses anteriores.



