La Unión Europea (UE) aprobó oficialmente un nuevo plan de préstamos por 150,000 millones de euros destinado a reforzar sus capacidades militares frente a la creciente amenaza de Rusia y la incertidumbre sobre la fiabilidad de Estados Unidos como socio estratégico. La presidencia polaca del bloque fue la encargada de anunciar la decisión, tomada durante una reunión de ministros europeos en Bruselas.
El programa, denominado SAFE, fue presentado en marzo por la Comisión Europea y tiene como objetivo financiar la adquisición de armamento y el fortalecimiento de la industria militar del bloque. De los 27 Estados miembros, 26 votaron a favor de la iniciativa, mientras que uno se abstuvo. El plan también permite que hasta un 35% del valor de las armas adquiridas provenga de fuera de la UE y de Ucrania, un punto que fue objeto de extensas negociaciones.
Benjamin Haddad, ministro francés para Europa, celebró la aprobación del programa, considerándolo un avance importante hacia la soberanía europea. Según Haddad, este paso consolida una política de “preferencia europea” en defensa, al tiempo que busca disminuir la dependencia de proveedores estadounidenses y reforzar la autonomía estratégica del continente.
Además del programa SAFE, el paquete de medidas incluye una flexibilización de las reglas fiscales dentro de la UE, lo que permitiría liberar hasta 800,000 millones de euros adicionales para inversión en defensa. Esta iniciativa marca un giro en la política común de seguridad, en un momento en que Europa busca afirmarse como una potencia militar autónoma en un contexto geopolítico cada vez más volátil.



