La economía de Estados Unidos registró una contracción en el primer trimestre de 2025, aunque la disminución fue menos pronunciada de lo que se había estimado inicialmente. Según la segunda lectura del dato, publicada este jueves por la Oficina de Análisis Económico del país, el Producto Interno Bruto (PIB) retrocedió menos del 0.1% en comparación con el último trimestre de 2024.
En términos anualizados, la contracción de la economía más grande del mundo en el primer trimestre fue del 0.2%, una décima menos de lo pronosticado inicialmente. Esto contrasta notablemente con la expansión del 2.4% observada en el cuarto trimestre de 2024. Cabe destacar que esta es la primera contracción de la economía estadounidense desde el primer trimestre de 2022, cuando el PIB retrocedió un 1% en datos trimestrales anualizados.
La Oficina de Análisis Económico, adscrita al Departamento de Comercio, explicó que la disminución del PIB real en el primer trimestre se debió principalmente a un aumento de las importaciones, que se restan en el cálculo del PIB, y a una disminución del gasto público. Sin embargo, la revisión al alza de una décima en la evolución anualizada del PIB, respecto al dato preliminar publicado a finales de abril, refleja una mejora mayor en la inversión. Esta mejora fue compensada en parte por una revisión a la baja del gasto de consumo, lo que muestra una dinámica compleja en los componentes del PIB.
En comparación con el cuarto trimestre de 2024, la caída del PIB real en el primer trimestre reflejó principalmente un repunte de las importaciones, una desaceleración del gasto de consumo y una caída del gasto público. No obstante, estos factores fueron parcialmente compensados por un repunte tanto en la inversión como en las exportaciones. Esto sugiere que, a pesar de los desafíos en el consumo interno y el gasto gubernamental, ciertos sectores lograron mitigar la contracción económica, indicando una economía con fuerzas contrapuestas.



