Durante mayo, la tasa de desempleo en Canadá subió a 7.0%, alcanzando su punto más alto desde 2016 si se excluyen los años de pandemia. Este incremento se atribuye a los efectos de la política comercial del expresidente estadounidense Donald Trump, que ha afectado directamente a sectores como el manufacturero, el transporte y el almacenamiento.
Según Statistics Canada, alrededor de 1.6 millones de canadienses estaban desempleados en mayo, en una población de 41.6 millones. Esto representa un aumento interanual del 13.8%, una cifra que resalta el impacto negativo que las tensiones comerciales han tenido en la economía del país.
Claire Fan, economista del Royal Bank of Canada, explicó que los sectores más sensibles a las restricciones comerciales —como la industria automotriz— han sido los más golpeados. En particular, la ciudad de Windsor, conocida por su fuerte presencia en el sector automotriz, registró una tasa de desempleo cercana al 11% durante el mes.
A pesar de estas cifras preocupantes, algunos expertos señalan que el mercado laboral canadiense ha mostrado una capacidad de resistencia mayor a la esperada. Además, la próxima Cumbre del G7 en Kananaskis, Alberta, podría ofrecer un espacio crucial para que los líderes de América del Norte discutan la situación comercial y revisen el tratado T-MEC.



