La Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) informó que los precios mundiales del trigo subieron un 12 % esta semana, impulsados por problemas logísticos en Ucrania y nuevas restricciones impuestas por Rusia. Esto presiona los costos alimentarios en economías dependientes de importaciones, como México .
Además, la interrupción de flujos por puertos en la península de Yamal ha provocado que algunos países busquen fuentes alternativas, encareciendo los fletes y sumando presión inflacionaria. Para México, esto representa un incremento en el precio del pan y la tortilla.
En respuesta, el gobierno analiza la posibilidad de incrementar reservas estratégicas y negociar acuerdos bilaterales con otros exportadores del grano. Expertos consideran esencial que el Banco de México coordine estos pasivos con la política monetaria para evitar un descalce entre inflación y crecimiento.
La incertidumbre persiste mientras las cadenas globales no se reconfiguren. La FAO prevé que los precios del trigo permanezcan volátiles hasta que haya estabilidad en el Mar Negro, situación que podría tardar varios meses.



